Dog 2

Dog 2
Fotografía de Alessandro Volpi.

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Alessandro nos ayuda a romper el silencio (que se habia apoderado del Muelle). A veces las ideas se evaporan con el calor... y Guadalajara sigue un tanto calurosa. Gracias Alessandro por estas imágenes que, como siempre, esconden significados por debajo de la superficie.

Dog
Fotografía de Alessandro Volpi.

De tiempos y momentos...

El Raquero atraca de nuevo. Dejo intacto su correo electrónico porque me parece dificil separarlo de su escrito. Detrás de estas letras se asoma la personalidad de este disfrutable compañero de viaje. Su relato versa ahora sobre La Peña de Bernal.

Mi estimado amigo, hoy, un tío me cuestionó mi afición por viajar. “¿Es por el simple hecho de estar en un lugar o por vanidad personal?”. Debo reconocer que no entendí para nada su pregunta. Tampoco me esforcé en responder. A preguntas necias, oídos sordos, decía mi abuelo (otro incansable viajero) Más al iniciar este escrito no pude olvidar el comentario y de alguna manera cambió el planteamiento que originalmente tenía de éste.

Creo, sinceramente, que el viajar provoca ese suave dejo de añoranza que dejan los recuerdos, como caricia al cuerpo y al alma. Es alimento que nutre nuestras vidas y deja impregnada nuestra existencia de lugares, tiempos y momentos. Para lugares existen cientos, tal vez unos más importantes que otros, en diferentes clasificaciones y tan tecnificados como tu gustes, pero, para momentos... bueno de esos mejor no hablamos.

Y sin más, me olvido de preguntas tontas y de no concretar ideas y así deja te platico mejor de un pequeño lugar...

Anochecía y al fresco de una jardinera me dispuse a esperar que un grupo de amigos llegara para salir de excursión, nunca he sido un reloj digital de puntualidad, pero odio la sensación de llegar a barrer pisos… y si, como maldición gitana, fui el primero en arribar al dichoso encuentro. Los minutos se convirtieron en horas de espera, pues como siempre, nunca falta el prietito en el arroz y alguien se retrasó de más. En fin, cosas de todo viaje: los imprevistos.

Lo que si, es que, de alguna manera, no me gusta viajar de noche. En mi opinión el viajar de noche implica el perderse gran parte de la rica geografía que enriquece nuestro país. Sin embargo, hay ocasiones en que se convierte en la mejor opción, por cuestión de tiempo, debo reconocerlo… y también, por que no, por esa prisa que caracteriza a nuestra generación, donde es más importante el destino final que la misma ruta, la cual, incluso, llega a perder toda importancia. Mas es en esas “rutas”, principalmente, donde he encontrado los más bellos paisajes; el más refrescante descanso después de horas de carretera; los más pintorescos pueblos de nuestro colorido México, y que han logrado que cualquier viaje se convierta en toda una cadena de aventura y diversión.

Ahora, de repente, es grato despertar a la hora que sale el sol, y de pronto encontrarse con sorpresas inesperadas. Esta fue una de ellas. Después de algunas horas de carretera, rumbo a Querétaro, arribamos a un lugar llamado simplemente La Peña de Bernal. A los asiduos televidentes cheleros tal ves el nombrecito vagamente les resulte familiar (Este sitio fue parte de una campaña de la compañía cervecera Corona), y la verdad, me sorprendió ¿Qué sabía de este lugar? muy poco realmente, “La Peña” tan mentada, para mi no implicaba más que un cerro gigantesco con esa majestuosidad que logran los elementos aislados en la naturaleza. Grave error.

El Peñón de Bernal

Un estimado amigo tuvo a bien explicarme el encanto de este singular cerro, y la verdad quedé fascinado. Una peña es en si un simple cerro, pero un cerro formado por una sola roca. De ahí deriva su nombre (peñón-peña). Más me gustó cuando me explicaron que es la tercera más grande del mundo. ¿La tercera? y yo ni por enterado, pues, ¿cuales son las dos que le anteceden? me animé a preguntar, ya que la imponente mole intimida a simple vista. Tal vez todos los conozcan pero jamás (al igual que yo) cuestionaron su formación o la fama que les precede.

La peña mas grande se encuentra en Brasil... si, el mundialmente fotografiado Pan de Azúcar en Río de Janeiro Brasil, ostenta un primer lugar con su gigantesco Cristo del Corcovado en su cúspide. ¿El segundo? Bien, pues, es simplemente El Peñón de Gibraltar, protectorado inglés ubicado entre las costas de España y África del Norte y el cual yo siempre imaginé como un islote.

Pero bueno, si el Pan de Azúcar impone, más impone el conocer el tercero y ¡en nuestro propio país! Es realmente magnífico ¿Cómo explicarlo con palabras? Más fácil sería el atribuirle todo tipo de encantos, como esa lámina informativa en el pequeño pueblo que alberga esta singular peña, donde se lee que el promedio de vida más alto del país esta, precisamente, en esta pintoresca población. Tal vez resulte fácil atribuirle y colgarle mil milagritos a cualquier cosa en este México surrealista, pero está comprobado que 98 años es el promedio de vida para los habitantes de este pueblito. Hay gente que goza de cabal salud con 108 años de vida, y eso, no deja de sorprender.

Pero hablando de pueblitos, como te contaba, si a mi nada me decía la simple peña en cuestión, menos me decía el dichoso pueblito, el cual bien valió el largo recorrido nocturno (aprox. 45 minutos adelante de Querétaro) Es simplemente un lugar mágico. Si quedan pueblos típicos en México, tal vez éste sea el que con mayor encanto se ha rescatado o salvado de esa vorágine de tumbar todo lo antiguo por modernizarnos y ponernos en un primer lugar NO logrado de arquitectura contemporánea en el mundo.

El Peñón de Bernal 2 Este pueblo cuenta con toda una serie de calles propias de los antiguos asentamientos españoles; calles retorcidas, en suaves pendientes que comunican por medio de una estupenda pavimentación —mezcla de piedra laja con cantera—. Es de verse el trabajo tan minucioso llevado a cabo ahí. Sus viejas casonas ostentan, para mi gusto, uno de los mejores trabajos de conservación del tan traído y llevado rescate histórico de México. Sus construcciones son para verse, gozarse y recrearse en cada vuelta de esquina. La variedad de estilos, la pérdida del miedo al color, y lo intrincado de sus murales y frescos aplicados sin mas motivo que darle color y gusto a los propietarios de tan singulares fincas. Es todo un agasajo tener portales, fuentes, plazoletas, mercado, iglesia y capillas dispersas, donde encontramos los más inusuales arabescos en cenefas decorativas, compitiendo con los más afrancesados manierismos propios de principios de siglo... en fin, toda una experiencia. Ricos y típicos lugares para comer, en encantadores rincones y a la sombra de viejas arcadas.

Además, encontramos en nuestro recorrido un par de hotelitos MUY cálidos e interesantes dónde hacer un buen retiro de esa tan saturada vida urbana, o un pleno relax para el que busca siempre una opción de descanso sin ir más lejos.

El lugar es para caminarlo, gozarlo y estar siempre al abrigo de tan singular peña que le da su nombre: La Peña de Bernal… todo un descubrimiento.

EL RAQUERO

Las fotos son de Gabriel Benitez.


Develaciones

Para mi amigo el profesor Pablo del Ángel Vidal. Conversar con él es siempre una develación infinita de misterios ocultos en lo cotidiano.

Los griegos creían que al conocimiento se accedía a través de la develación trágica, es decir: sólo el hecho estético produce logos, es decir significación. Fue después cuando se le dió a la revelación, proveniente de Dios —sobre todo en el medievo— y a la ciencia en la edad llamada moderna, las jerarquías de productoras de sentido y de verdad casi en sentido monopólico, dejando olvidado a lo develado en las sombras del tiempo.

Yo me confienso, al igual que los orientales, especialmente los chinos, sigo creyendo en las formas estéticas del conocimiento. Creo en la develación que implica que en la naturaleza de las cosas hay misterios ocultos que se revelan a través de hechos trágicos. Así, el universo en sí, que significa unidad en la diversidad, sigue siendo un gran suceso dramático en acción, que tiene, como toda pieza teatral, una narrativa propia que se va tejiendo hacia un desenlace.

Esta narrativa del universo permanece, por lo general, oculta a nuestra superficial mirada; subyace en los significados profundos de las cosas, y suele revelarse a través de los hechos trágicos de la vida, hasta en los más cotidianos.

Comento esto por que últimamente todo el conocimiento que percibo o he adquirido me ha llegado a través de fenómenos estético-trágicos; incluso cuando hoy que leo un libro sobre la globalización, advierto en su subtexto una tragedia danzando frente a mis ojos, un orden de las cosas que está alterándose y sucumbiendo lentamente; una trampa en la que todos estamos metidos.

Lo malo, o lo bueno, es que ya no tengo otra forma de ver el mundo. Si, me he convertido en griego-chino sin saberlo. Hasta cuando veo el futbol —danza ritual que reivindica a los mitos eternos—, veo la tragedia.

Cuento: partido Milán contra el Liverpool, el primero gana 3 - 0 al medio tiempo, todos celebran la victoria ¿Quién lo duda?, Si siempre gana sólo por un gol de diferencia que le basta y sobra, ahora que gana por tres, ¿quién lo para?... Yo enfermo de lógica no de logos, primero lo creo, aunque algo se me devela en el interior, y presiento: “Va a perder”. Así sucede. Trágicamente sucumbe. Cómo no verlo y sin embargo nadie lo ve. Es fácil imaginar a los jugadores del Milán pensando, “si ganando por uno siempre ganamos...¡ahora que vamos ganando por tres!”. Las pasiones se desbordan en la confianza irracional y, por si fuera poco, el factor Maldini, el capitán veterano en sequía de goles, había marcado con la pierna torpe, ajena... sonaba en la tribuna y el vestuario milaneses el poema de Withman:...oh Captain, my Captain... ¿Mayor señal podría existir de la gloria que llegaba?....O mayor señal de la tragedia. No faltó, puedo apostarlo, aquel que se atrevió a decir: “El Chelsea nos hubiera dado más batalla”. El final lo conocemos: El Liverpool levanta la copa, da la vuelta al estadio —trágica ágora moderna— y se devela estéticamente la enseñanza: Lo que siempre verdaderamente está ocurriendo se escribe en un río de fuerzas ocultas y subterráneas que no vemos. Ese es el verdadero acontecer, siempre hay una poder mayor que nos acecha, en lo oculto. La sombra es la luz.

El título de la tragedia del Milán pudiera ser; “El equipo que no debía ganar por más de un gol”. Ya que ganando por uno jugaban a morir por ese gol; ganando por dos o más, se morían a causa de si mismos...

El título trágico de cada uno de nosotros, sentencia máxima de nuestra cegera, puede ser igual al del Milán, pero no lo vemos, ni siquiera lo podemos escribir; puede ser cualquiera, por ejemplo:
El hombre que no debía ganar dinero fácil, a costa de perderse.
La mujer que ocupo el puesto más alto a costa de hundirse.
El hombre que llegó a ser presidente a costa de quedarse sólo.
La mujer que hizo de su amante su hijo, y finalmente: su marido.
Moraleja: Quien es capaz de leer y anticipar su propia tragedia, puede invertir los signos del destino y, entonces, encumbrarse sobre sí mismo, su única y sólida realidad.

Yo, por lo pronto, sigo como griego o como chino, recuperando mi capacidad de ver, uniendo la razón, la emoción y la voluntad; construyendo de nuevo la mirada trágica y estética de la vida.

Sólo así, quizá, sea capaz de ver mi propia tragedia e invertir los signos de mis sino...

Sólo entonces habré triunfado sobre las fuerzas entrópicas del universo.

Sólo entonces cantaré victoria, y no en el medio tiempo de la vida, donde ir ganando puede ser el ir construyendo la propia destrucción (y al escribir esto acompañado de un escalofrío se me devela un significado del libro que estoy leyendo, al darme cuenta que eso le está sucediendo a las naciones que apuestan por el supuesto éxito intermedio de las economías de mercado, impuesto por una supuesta lógica de la globalización).

Sólo entonces habré existido.

ZURIPANTO


El eco de las cacerolas

Este escrito lo sustraigo del muelleo de Dan en "Los Rezagados". Considero que la reflexión es de utilidad para la propuesta del "06" y para la ronda que el grupo mazatleco Creativamente esta tratando de orquestar en torno al subconsciente mexicano. Gracias Dan por entrarle a la discusión y compartir la experiencia argentina. Esperemos que la expresión espontánea de los cacerolazos no sea necesaria nunca más.

Laberinto06Argentina. Mi país tiene una historia triste, de engaños, de persecución, de horror. Argentina es un país vasto, que lo tiene todo. Descubrimos la birome, las huellas dactilares y los boludos. Sin embargo, fuimos ingenuos durante décadas. Ya bien nos llaman así: boludos.

Caímos en el espejismo de la globalización. De esa gran mentira que hoy nos desintegra como naciones y como personas. Creímos que el mundo estaba cambiando, que avanzábamos al menos, nadando en la estela de los grandes. Nos equivocamos.

Tuvimos una clase política mentirosa, vendida, corrupta, a la que no le importó otra cosa que llenarse los bolsillos de dólares a cambio de mal vender todo lo que pudo. Nuestros funcionarios fueron títeres de los grandes capitales, de los grandes intereses.

En nuestro caso, el responsable principal de nuestra pobreza y estupidez es Estados Unidos. Un país que —quién sabe por qué— eligió devastarnos en lugar de unirse con todas las naciones del continente para hacerse fuerte.

Por años y años -admirados y agradecidos, boludos- los vimos llegar a decirnos cómo gobernar, qué vender, cuánto pagar, qué fábrica cerrar. Venía un emisario del Fondo Monetario Internacional y por poco caíamos de rodillas. Fuimos TAN boludos.

Nos vendaron los ojos. Años de penetración cultural lograron la Argentina de hoy: un lugar donde caminas entre anuncios en inglés, vidrieras en inglés, tiendas en inglés. Donde casi todos hablamos, o entendemos, inglés. Donde perdimos identidad de todas las maneras posibles. Donde los viejos son inservibles, la juventud emigra, la clase media es hipócrita. Todos deseamos tener la ropa, la actitud, los electrodomésticos, el american way of life.

Nos volvimos convenientemente apáticos. Brutos. Ignorantes. Boludos.

A veces me preguntan cómo es posible que Argentina, estando más lejos de EUA que México, esté tan impregnada de la mentalidad del consumo, del culto a lo foráneo. Por qué no miramos hacia adentro, sino hacia afuera, y hacia el norte.

Puede que suene a defensa, pero nos llevaron paulatinamente a este estado. Será que tenemos agua potable. Mucha agua potable. Somos, en la estrategia por venir dentro de 20 años, indispensables. Para entonces hemos de estar sometidos por completo.

Para entonces todos los glaciares, lagos y ríos del mundo, no sólo el Tigris y el Eufrates, deben pertenecer al gran país del norte.

Lo que nos pasa es el fruto de una estrategia admirable, que en mi país comenzó hace más de cincuenta años. En lo que nos toca, se está cumpliendo según los planes. Y si no existiera tal conspiración, entonces hay que creer que EUA tuvo mucha suerte. Y que realmente somos boludos, que la culpa de todo es del pueblo que nunca supo elegir.

Hoy, tenemos un presidente que llegó al poder casi por casualidad. Ganó porque el otro candidato, un tipo que nos estafó durante una década, que vendió hasta los árboles, se bajó de la candidatura. Nuestro primer hombre está haciendo las cosas muy bien, aunque nos queda siempre la desconfianza. (Los argentinos somos justo el extremo opuesto a EUA, donde creen ciegamente en sus mandatarios.) La verdad es que no lo elegimos por mayoría, fue lo que quedó luego de un bochorno de campaña.

Muchos aquí decimos que nos cuesta madurar. Que elegimos siempre mal. Tal vez no sea así. Durante años, luego de salir de la Dictadura Militar, pensamos que elegíamos siempre mal. Que no teníamos suerte. Que los presidentes y sus ministros eran todos imbéciles. Se ve que no era tan así. Fuimos manipulados, ellos y nosotros, de muchas maneras, algunas sutiles, otras invisibles.

Si México tiene que encontrar algo útil en nuestra argentina historia, es una sola cosa: desconfianza. No creer en nadie, no permitir más maltrato, más negociados, más hambre. No creer en la globalización, aunque parezca imposible.

La globalización es buena, seguro, pero en otro momento. Es buena para Europa, tal vez, pero no para nosotros. Necesitamos unirnos, ser fuertes, tener identidad. Generar riquezas y crecer. Necesitamos parar a cualquiera que venga atropellando.

DAN

Dan es el autor de La trastienda del cielo.

Los Rezagados

El siguiente es un escrito de 2004, y se incluye en el muelle como parte de la propuesta hecha en "06" para intentar hacer un ejercicio autocrítico, de cara a la carrera política que está por comenzar. La mención de la esposa del presidente tiene que ver con el rumor que ocupó muchas semanas las primeras planas de los diarios mexicanos, bajo el supuesto de que la mujer pretendía lanzarse por la sucesión de su marido.

En los distintos escenarios de nuestra vida vemos a un México nuevo que se ha abierto paso a través de un esfuerzo de años. El costo no ha sido leve, sin embargo, aceptamos el reto de dejar atrás el estigma de las décadas perdidas. Las décadas que vieron a Alemania resurgir de cero, separarse y volverse a unificar, mientras nosotros nos empeñábamos en hacer de la palabra “crisis” una parte de nuestro código genético.

Los comerciantes, deportistas, gente de campo, artistas, músicos, intelectuales, en fin, todos los que participan activamente dentro de esta sociedad, están expuestos a la confrontación que la globalización ha traído consigo. Estamos inmersos todos en un juego de carácter mundial.

Por ejemplo: los tiempos para calificar a unos juegos olímpicos son establecidos en base a criterios mundiales; los requerimientos para poder exportar son retos que el mexicano debe cumplir y sortear eficientemente para poder competir con productos del mundo entero. Las exigencias académicas para nuestros estudiantes en el extranjero son las mismas que para cualquier estudiante del mundo.

Por otro lado, vemos que empresas mexicanas se unen, haciendo a un lado su interés particular, con la idea de poder crear una sinergia y contrarrestar el peso de un gigante como Wal-Mart. Tenemos industrias que se debaten fuertemente, día a día, con el reto que presenta la entrada de productos chinos al mercado. Volverse maquilador o apostar por su propia marca, es una disyuntiva de muchos empresarios mexicanos. El empresario se ve obligado a asumir el reto de esta época: Ser creativo o desaparecer.

En los deportes no hay excepción. Sin pretender entrar en detalles, los resultados están a la vista: cada vez hay más deportistas de alto rendimiento en las distintas disciplinas. Todos estos mexicanos ponen a prueba sus talentos y se atreven a competir con los mejores del mundo entero. Es calificar para poder competir.

Sin embargo, las características de la mayoría de la clase política —responsable de crear un entorno favorable para el mejor desarrollo de los mexicanos—, no son las de un político de alto rendimiento. Sus exigencias no son equiparables con las que enfrentan la mayoría de los mexicanos. La apertura comercial, gestada desde el mismo sistema político, no alcanza a retar con la misma magnitud al sector público, de la forma que lo hace con los demás. No basta con incorporar la palabra democracia en el léxico político.

Los verdaderos generadores de los empleos en el país, se ven empujados por el mismo gobierno a adoptar nuevas formas para elevar la calidad de sus productos y servicios, sin que existan formas contundentes de hacer la misma exigencia hacia el aparato burocrático.

Los intelectuales, y algunos actores políticos, cuestionan claramente las pretensiones políticas de Martha Sahagún... y la respuesta aparece, irónicamente, cuando el New York Times dedica uno de sus editoriales al asunto. Es una pena que esa respuesta no haya aparecido la semana pasada, cuando la necesidad de explicaciones era una exigencia de muchos mexicanos.

De cualquier manera, bienvenidos al juego global. Dejemos que la política sea objeto del mismo escrutinio al que son expuestos nuestros productos, atletas, escritores, agricultores, músicos y artistas. El beneficio es para México.

La marcha contra la delincuencia y las respuestas que ésta ha tenido, son un ejemplo claro de que la parte mas deficitaria de nuestra sociedad es la política. Esperemos que los políticos se pongan a la altura del esfuerzo del resto de lo mexicanos; de los que arriesgan su futuro abriendo la puerta de su negocio todos los días; de los deportistas que dan la cara por un país en la soledad de una competencia en otras latitudes; de los intelectuales que se atreven a mostrar lo más íntimo de su ser: sus pensamientos, en aras de una reflexión colectiva; de los artistas que se exponen a la crítica feroz de su trabajo; a la altura de los miles de mexicanos que se aventuran a buscar en otras tierras lo que no han encontrado en este suelo mexicano.

TIO JOE
Martes 13 de Julio del 2004

Comentario el día de hoy: Debo dejar en claro que soy enemigo de los nacionalismos y que una reflexión sobre este país en donde nos tocó nacer, no lleva otra intención mas que la de proponer una convivencia más llevadera y civilizada. Este país está a punto de entrar en una carrera frenética por fragmentar la opinión pública y dividir la identidad. Es una estrategia de campaña que lo único que va a lograr es desalentar aún más a los que creemos que, si se mete a todos los partidos políticos en una licuadora, no sale nada. No perdamos de vista nuestro espejo argentino (El precio del desencanto).


Crucigrama (Reprise)

La palabra, en sus distintas formas —escrita o hablada—, es una forma de materialización del pensamiento, pero como mi amiga Ana dice: "no sólo se materializa el pensamiento, sino que la palabra genera más pensamiento".

Compartir un pensamiento implica materializarlo; nos obliga a definirlo. Ponerle nombre a las cosas hace que éstas salgan de ese mundo etéreo y nebuloso de las cosas sin nombre. De pronto, lo que flotaba en un mundo fantasmal cobra peso y aparece ante nosotros, esperando ser colocado en su lugar o, en su defecto, tirado a la basura, para no ocupar más un lugar innecesario.

Las ideas, cuando se quedan en la mente dando vueltas, corren el riesgo de convertirse en obsesiones, si es que no se comparten de alguna forma. Podemos convertir esas inquietudes u obsesiones en una conversación, un escrito, canción, melodía, o una pintura. Cualquier cosa que sea susceptible de ser captada por los sentidos. "Bajarla" a este mundo, nos permite materializarla y poder lidiar con ella desde una misma dimensión.

TIO JOE

La trastienda del cielo

La trastienda del cielo está cerrada. Cuando vi el letrero, quedé por un instante perplejo. Es de los pocos sitios que he leído completos, que por su valor y sinceridad dan un sentido humano a las bitácoras. Mariarosa y yo leímos juntos el anuncio oficial: The End. El par de espectadores quedaron por un momento en silencio, mientras los ojos recorrían las líneas que explican las razones.

Inmediatamente, al terminar, intercambiamos impresiones. La conclusión de mi mujer fue muy práctica y me pareció lógica: "está moviéndose hacia adelante". En el fondo, eso me hizo pensar en las alternativas: terminar algo abre la posibilidad de comenzar algo nuevo.

Y esa es la esperanza que queda flotando; la esperanza de encontrar en un futuro, no lejano, que Dan ha creado una nueva ventana en la cual nos podamos asomar los que diario transitamos curioseando por esta avenida de las reflexiones.

Si se mira con cuidado a través del cristal de la trastienda, se pueden ver las cosas acomodadas en su lugar. Todo queda aún a la vista. Repaso la fachada con la mirada, y me detengo en una frase que está rotulada debajo del letrero principal: Cosas que quedan en la memoria, pero ya se van.

En fin, me daré mis vueltas, de vez en cuando, para ver si aparece algún letrero que ofrezca pistas de dónde se abre un nuevo lugar, y bajo qué nombre. Pondré, también, un estante de madera en el muelle, por si aquel tendero llegase a pasar por aquí y gusta dejar algo de lo que ofrece con su oficio, que lo que con la trastienda hizo, queda en un espacio imposible de borrar.

TIO JOE


La condición

La condición
de la vida
es y será
lo deforme
lo monstruoso

Sólo reconociendo
esa naturaleza
horripilante
que hace que nuestra voz suene
como propia
cuando ni siquiera somos nosotros
los que hablamos
podemos ver al monstruo
que siempre se ríe
de su propia estupidez
creyéndola benévola

Que asco
Que asco

es esto de hacerse el sabio

o el chistoso…

¡Guácala!

Que asco
Esto de andar por ahí diciendo cuanta estupidez hemos leído
que horror, intentar dar lecciones cuando no aprendemos
ni siquiera como amar una sola noche sin miedos
a una sola mujer

Que asco que somos
los que no nos damos asco
por que nos maquillamos demasiado
y cada mañana creemos que hemos engañado
al diablo que afila el cuchillo con el que cada día
corta un nuevo y suculenti pedazo de nuestro “hermoso ser”
hasta comernos por completo

(El infierno es sutil, como el colesterol, que duda cabe….)

Que asco es ir por la existencia con una cara que no es propia
y unos huesos malos
y una carne que duele demasiado
por que todo quiere y nada renta
por que no sabe darse más que a plazos

(y aquí asquerosamente canto, cuál si fuera yo poeta, si con trabajos cago, estreñido hasta la muerte, moriré despacio…)

Terrible castigo para un suicida cobarde, terriblemente nefasto…

Que asco

Es no oler la propia hediondez que despedimos por las venas
de una sangre que nunca hemos apostado
ni siquiera en un pacto de vampiros
donde la muerte se compra barata
a cambio de amar carísimo el resto de los días

Que asco
las muecas y gestos que hemos alquilado
en el monte de piedad donde empeñamos nuestros gritos y blasfemias
a cambio de un siniestro código de barras
que sólo leen los lectores ópticos que los imbéciles se injertan
en el alma
para sonreír, a cambio de los ¡gracias y de nadas!
con los que pagamos esos elogios, ¡huecos como culos que cagan alabanzas!:

“Que bello, que hermoso te quedó, hay me llegó de verás, sigue escribiendo, vas muy bien, te quiero mucho, ¡hay que bonito!”

¡Guácala!

¡Que asco!
¡Que recontra asco!
me doy, miserable, cobarde ser de mierda
que solo rumia en el pasto de los días
su miserable ausencia

¡Que asco!
no escribir con el alma arrebatada de dolor
que brama
que asco no estar comprometido con nada
y no escribir, simplemente, ¡por que se me pegó la rechingada gana!

¡Que asco!
ver a otros cantar como si nada
por que nada son
¡por eso cantan!

Y que asco yo en cambio
¡creer que soy el canto y el habla!

Por eso nada ocurre

nada pasa

Y queda sólo la mirada y la voz ausente
dando vueltas demente
en la plaza de todos y de nadie

Donde he creído que algunos o muchos, me escuchaban….

Y admiraban

Cuando sólo reían, escupían y gritaban:

¡Pasen a ver al loco, que se cree lo que le dicen y se convierte en lo que cree así, de la nada!

¡Pasen a verlo, pasen! ¡es gratis!

¡No cuesta!

¡No cobra!

El; contar de figurar; de estar presente

¡se vende!

¿qué se vende?

¡Noooooo! ¡Se regala!

¡Pasen a ver a este tigre de bengala!

jaJajAjajaJajAja

Pero por ser de luz que se enciende

Y en el aire se apaga

jaJajAjajaJajAja

Pasen, pasen

¡La función es gratis!

¡Pampamparamapampamparamparam!

pasen

Niños y mujeres al frente

que es gracioso

chistoso

Y encantador para las feminas

Y un amorrrrrrrrr para los niños

jaJajAjajaJajAja

aunque tenga cuencas en los ojos

¡Que espantan!

Buuuuuuuuuu, buuuuuuuuuuu

A correr todos, a correr

a correr…..

Ya regresé, de nuevo

¿Qué? ¿Por qué ese asombro? pensaban me había ido,
¡que me había escapado de su mirada!
¡Imposible!!!

Que no ven que soy hermoso
y listo
y culto
y bello
y me encanta que me miren

Aunque tenga las cuencas vacías de los ojos
Y el alma engusanada por el cadáver de la envidia.

Si….así: e-n-v-i-d-i-a de y por la misma vida que no aguanta y no soporto, aunque demuestre lo contrario (mientras otros la viven tan campantes), ….al fin actor de mi gastada, y al menos no aburrida, mascarada…

Si….me encanta que me miren
a mi, el que se agota cada letra de si mismo
al cada vez más cerca del manicomio que de la cuerda
que he intentado colgar en la viga del techo de mi ego
pero ¡me queda demasiado alta!

jaJajAjajaJajAja

Y me encanta que me lean
eso es más bello
y más terrible
como si así fuera yo a abandonar esta condición
de ser el que no soy

monstruo que ni siquiera es cuando juega a serlo

y por eso es tan horrible….

¡Espantoso!, por que esto (el que todo compra, ¡claro! Cuando es bello) no se lo cree no lo asume, no lo enfrenta

Espantoso, horrible al fin por que no tiene el valor para dejar de ser…

todo lo “inteligente”
“sabio”
“bello”
y “culto”

que se cree

que…uggggg

es

Que asco


ZURIPANTO

Capirotada

El Negro nos manda esta interesante capirotada para saborear. La mezcla de ingredientes resulta interesante. Por una parte, un diálogo que hace eco de lo escrito por Deslavada, y por el otro, la extensión de una reflexión hecha por Ferzzola en su escrito "Un Inodoro no es Arte", de su original bitácora "No pretendo agradarles", en Argentina.

TAN LIBRE COMO EL VIENTO (Reflexión)

Me gusta lograr imágenes mentales, y al leer el artículo de Deslavada, lo primero que se me viene a la mente es pensar en la libertad “como agua que fluye” (plagiando a Yourcenar). Luego entonces, como cualquier otro líquido, la libertad adopta la forma del recipiente que lo contiene. Cuestionarme su existencia es cuestionar la mía propia; recibirla si, pero ¿alojarla? He tallado algún cuenco en mi ser que pueda y merezca alojarla aunque fuese por instantes, para después ser rebozado, humedecido, y final e inevitablemente, evaporarla lentamente en la tibieza de mis dudas, palabras, demasiadas palabras. El vacío siempre aloja, el silencio siempre contesta.


UN INODORO NO ES ARTE (Reflexión sobre un escrito de Ferzzola)

El problema con el arte, Ferzzola, es la definición, bien personal ó del consenso público. Definir es eso, delimitar, restringir, determinar —cierto es que algo bien definido nos brinda seguridad—. Mire usted: de aquí hasta acá es arte, lo demás es pura mierda. Saco en claro que hay mucha basura fuera del clasicismo (y adentro, dijo el pepino), que por otro lado nos resulta más fácil de evaluar, porque presuponemos que nuestra realidad y la del ejecutante (no voy a llamarlo artista, porque hasta en los perros hay razas), es la misma, y aquí es donde la cosa se empieza a poner interesante ¿Cómo podríamos comparar el platón de frutas que pinta Caravaggio con un mágico dominio del claroscuro siendo un elemento secundario en su cuadro de Baco, con los pinches Girasoles de Van Gogh que son elemento medular del cuadro (blasfemia pura en mis labios). Pero imagine usted ¿Qué opinaría Bach acerca de Ghost Opera de Tan-Dun, Xenakis ó Schonemberg? Y estos a su vez de los cantos Tibetanos.

No, creo que en realidad el cometido del arte ha sido tratar de despertar de entre la masa al mayor (¿?) número de individuos que como tal la conforman; es abofetearnos para salir de la somnolencia cotidiana; es establecer un parangón entre su inutilidad aparente y nuestra vida perfectamente útil (¿?).

Claro que habrá quienes pinten una raya caminando con un trapeador en el fundillo; dirán que es un happening y que éste se titula “Libertad / Opresión”. De cualquier forma usted y yo sabremos que no es más que un cabrón que le gusta enterrarse cosas en el culo (yo en lo personal tengo varias presentaciones dignas del escarnio público, lapidación, potro, no se, algo), de igual forma habrá piezas que no podremos asimilar y serán consideradas iconos por los hijos de nuestros hijos. Dejemos que los críticos sigan haciendo el trabajo sucio, desarrollando, clonando, y entronizando al ejército andrógino de pequeños Dali´s sin talento. ¿Qué más da?

Mi apuesta siempre será por el arte; por el arte que se atreve, que aporta, que desfigura para configurar otra vez; el arte que sirve de prisma para descomponer ante mis sentidos una gama infinita de sensaciones, que permita, por lo menos, imaginar esencias más sutiles. De esta manera, al titular su artículo “Un inodoro no es arte” está proclamando lo mismo que hicieron los creadores del mingitorio como arte: “El arte ha Muerto, larga vida a Dada”.

Me gustaría terminar con la frase de Marcel Duchamp: “Me he obligado a contradecirme yo mismo para evitar adaptarme a mi propio gusto”.

Su amigo.
EL NEGRO (RAJADO)

Aquí el escrito de Ferzzola: Un inodoro no es arte, desde su bitácora.

Claridad

Eterna espera;
interminable deseo.

Es de locos desear tanto;
de cuerdos dejar atrás.

Tanto por un instante.
Y aún así,
nada que recordar.


Gdl. 13 Noviembre 2002