Lo mejor del M66 en 06

Esta bitácora comenzó con una idea. Esa idea se ha ido diluyendo y modificando con el paso del tiempo. Mis cómplices no conspiran más en este espacio. Aún así, a la hora de revisar y borrar algunos de los escritos que me parece salen sobrando, no pude evitar recordar mucho de lo dicho en este espacio.

Nunca había recibido tantos comentarios "por fuera" sobre un escrito como los que recibí de "El puño de dios", de mi querido amigo Dan (si, le considero mi amigo, aunque no nos conocemos físicamente, en realidad). Releer ese escrito me movió a escribir este breve post. Hasta la fecha mi padre me pregunta por Dan. Hasta la fecha me encuentro con que alguien recuerda ese escrito. Ese es el escrito que más reflexión y diálogo generó en el muelle. Por eso lo considero el mejor.

Debo confesar que el escrito Cartas de Don Issam me agradó mucho. Si sucede que lees por casualidad este post, José Eduardo, mil gracias por compartir algo tan íntimo y tan profundo. Edité torpemente esas cartas, para proteger a esas personas que de forma altruista se ofrecieron a facilitar los trámites para ayudar a los libaneses exiliados, quizá por ello no se perciba la atmósfera completa de lo que fue escrito.

En la música contemporánea, mi canción favorita, sin lugar a dudas estuvo a cargo de la banda de Brookling TV on the radio. Province, que aparece en el album Return to Cookie Mountain es el fondo musical con el que escribo estas líneas (Bowie acompaña discretamente en los coros). El New York posterior al 11-9 está viendo nacer a una nueva generación de artistas.

Desde una perspectiva más solitaria, el muelle intentará reinventarse en 2007. A los que se dan sus vueltas, en verdad, un abrazo sincero.

Referencia 06.1

Estoy perdido en las referencias. Hoy es 22 de diciembre, día del orgasmo global por la paz, pero el solsticio de invierno que ellos proponen como punto clave para la concentración energética sexual fue realmente el día de ayer a las 19:22 (hora del centro de México). ¿Qué debemos hacer ahora por la paz mundial? No tengo idea. Lo único cierto es que, mientras escribo estas letras, estamos transitando la noche más larga del año, y todos en esta casa están dormidos (El sexo no será prerrequisito para unirme a ese deseo cachondo por un mundo pacífico).

Más interesante me resulta, ahora, el ritual que Judith me propuso: “Jorge, el 22, con el solsticio y el inicio del invierno, debes de hacer tu carta a Santa ¡Pero es una carta para adultos!”. Según Judith, se supone que debo de hacer mi carta de deseos y propósitos y guardarla en una caja, junto con la pluma o el lápiz que utilice para redactarla. Después, en el transcurso del año entrante, debo de ir “palomeando” cada uno de los renglones, conforme se vayan cumpliendo. La verdad es que quisiera que Judith no se hubiera ido a Vallarta y nos ayudara con este evento. Su presencia le otorgaría una atmósfera ritual tremendamente divertida a la convivencia.

Finalmente, detrás de un ritual en apariencia supersticioso, lo que veo es la oportunidad de materializar una lista que ayude a recordar esos objetivos. Mientras se plantean los objetivos del próximo año se puede uno preguntar ¿se cumplieron o no los propósitos de éste? Y lo que sería más importante, aún: ¿tenía yo algún propósito, en realidad? La referencia del tiempo como un parámetro de medición es útil, pero más útil resulta la tinta sobre el papel. La carta que Judith propone es la primera hoja de una agenda con una sola página; esa que nos ayuda a regresar de la dispersión y enfocar la atención en objetivos esenciales, cualquiera que sea el orden de prioridades en nuestra lista; esos objetivos secretos que nos ayudan a mantenernos dentro de los márgenes de la congruencia, escritos con nuestro puño y letra.

Referencia 06

Puedo parecer disco rayado, pero los años los veo como referencias. Así, terminando este 2006, la referencia queda archivada en el libro de nuestra historia personal. Para algunos las cosas tendrán un matiz determinado, para otros será el reverso de la moneda. Entender los eventos, cualquiera que estos sean, como parte de un proceso de la vida no es cosa fácil de asimilar. No alcanzo a imaginar lo que 1945 pueda haber significado para los japoneses. En ese mismo año un marinero besando a su novia, tras volver de la guerra, se convertía en una postal histórica. ¿Cómo se sentían judíos y alemanes a finales de 1944 mientras del calendario caían las últimas hojas? 44, 45, 01, 06, son nuestras referencias cronométricas.

En la historia personal ¿qué día fue aquel en el que nos quiso humillar el profesor? ¿por qué alguien recuerda algo que yo dije y yo no? El día del temblor ¿qué estaba haciendo? ¿qué día fue el primer beso? La intensidad de los significados son distintas para cada quien. La intensidad de la vivencia imprime con mayor claridad el registro de cada uno de nuestros sentidos. El momento de esa vivencia nos sirve como referencia.

Para unos sucedió tanto, para otros fue como si nada. Fue un 2006.