Hace tres años leí esta nota.
Registré la existencia del muelle y desde entonces mi navegador me llevó a atracar allí de vez en cuando. Jamás participé, tan sólo leía lo que otros escribían.
Después de un tiempo de leer acerca de personajes que no conocía, mi interés disminuyó. Poco a poco me alejé. Sin embargo, nunca pude alejarme al 100%... Otro navegante de la red, uno muy cercano a mí, desarrolló la costumbre de atracar en ese muelle con frecuencia.
Es a través de esa persona que yo me enteraba de las descargas que otros seres humanos hacían en aquel muelle. ¡Y mi navegador me llevaba de nuevo a aquel lugar para revisar los contenedores de pensamientos! Gracias a eso pude seguir enriqueciéndome con las vivencias de aquellas personas.
Pero eso es lo de menos. Algo más sucedió a raíz de que hace tres años se construyó ese muelle en el océano de la red. Gracias a que ese muelle fue construído pude descubrir y confirmar,
una y mil veces, que mi esposa se interesa en todo lo que tenga que ver con mi familia o quienes sean allegados a ella.
Este muelle ha propiciado incontables conversaciones con mi esposa. Conversaciones iniciadas por ella. Conversaciones que han contribuido a que crezca mi admiración por ella, por su sensibilidad, por su interés en mi familia.
Gracias hermano por construir este muelle, ha servido —entre otras cosas— para poner de manifiesto una bella cualidad de mi mujer.
CHECOV
miércoles, agosto 29, 2007
Mi reencuentro con el muelle
Publicado por
Tio Joe
en
2:24 PM

