m66

lunes, noviembre 19, 2007

Historias de primera mano

A raíz del escrito anterior me he acordado de Manolo. Hace poco más de dos años que lo vi por última vez y aún recuerdo un par de historias que nos contó cuando éramos vecinos.

Por cuestiones de su trabajo en el campo viajaba por carretera con frecuencia. En una ocasión, nos contaba, tuvo que detenerse debido a un accidente automovilístico. Por las características del impacto difícilmente alguien podría sobrevivir. Así, inspeccionando el escenario, se acercó a un hombre que yacía sobre el asfalto y, viendo el estado en el que se encontraba, adoptó una actitud serena, mientras trataba de reconfortarlo. No te preocupes, amigo, vas a estar bien. Yo soy médico, se le ocurrió decir. ¿Qué más podía hacer?, se cuestionó con franqueza. Finalmente, recuerdo que Manolo hizo alusión a la tranquilidad que el hombre sintió al saberse cuidado.

Y así, en paz, con un hombre de campo cerca, aquel desconocido habría de pasar a mejor vida.