m66

miércoles, agosto 29, 2007

Mi reencuentro con el muelle

Hace tres años leí esta nota.

Registré la existencia del muelle y desde entonces mi navegador me llevó a atracar allí de vez en cuando. Jamás participé, tan sólo leía lo que otros escribían.

Después de un tiempo de leer acerca de personajes que no conocía, mi interés disminuyó. Poco a poco me alejé. Sin embargo, nunca pude alejarme al 100%... Otro navegante de la red, uno muy cercano a mí, desarrolló la costumbre de atracar en ese muelle con frecuencia.

Es a través de esa persona que yo me enteraba de las descargas que otros seres humanos hacían en aquel muelle. ¡Y mi navegador me llevaba de nuevo a aquel lugar para revisar los contenedores de pensamientos! Gracias a eso pude seguir enriqueciéndome con las vivencias de aquellas personas.

Pero eso es lo de menos. Algo más sucedió a raíz de que hace tres años se construyó ese muelle en el océano de la red. Gracias a que ese muelle fue construído pude descubrir y confirmar,
una y mil veces, que mi esposa se interesa en todo lo que tenga que ver con mi familia o quienes sean allegados a ella.

Este muelle ha propiciado incontables conversaciones con mi esposa. Conversaciones iniciadas por ella. Conversaciones que han contribuido a que crezca mi admiración por ella, por su sensibilidad, por su interés en mi familia.

Gracias hermano por construir este muelle, ha servido —entre otras cosas— para poner de manifiesto una bella cualidad de mi mujer.

CHECOV

jueves, agosto 23, 2007

De huracanes, calentamientos y otros bichos…

Libro 1, Folio 5, Páginas 15 y 16
Escribiendo bajo la lluvia, cuando está entrando lo que queda del huracán Dean a Veracruz, abrimos hoy expediente a los cambios climáticos que estamos viviendo, más bien a su causante directo: El calentamiento global.
El problema es que se habla tanto de este fenómeno en los medios que cada vez se está convirtiendo más en un tema de noticias sensacionalistas que en un asunto serio de análisis que lleve a la acción que se requiere para comenzar a revertir sus efectos. Incluso el ecologismo no hace planteamientos integrales que amplíen la visión de lo que hay detrás del hecho de que la tierra se esté calentando y llevar el análisis más allá de la censura a los que emiten sin control contaminantes a la atmósfera, aunque este sea el último eslabón en una cadena de relaciones complejas sobre las que está estructurada nuestra civilización en la era de la industria y el comercio a gran escala.

Por otra parte, comprender qué causa directamente este sobrecalentamiento de la Tierra no es muy difícil; se sabe que básicamente lo produce el “efecto de invernadero”, que consiste en la formación de una capa principalmente de monóxido de carbono provocada por las emisiones, principalmente industriales, que impiden que los rayos del Sol que ingresan al planeta reboten y salgan al exterior como lo harían en condiciones naturales. Al no salir un porcentaje considerable de luz solar de la atmósfera el calor aumenta, especialmente la temperatura del suelo y océano del planeta. Este último calentamiento, el del agua de nuestra esfera, parece ser el que más problemas ocasiona: derretimiento de los casquetes polares, incremento en la formación e intensidad de huracanes (es sabido que en los últimos diez años la temperatura del Océano Atlántico se ha incrementado dos grados, de seguir esta tendencia vendrán para el año 2015 desastres inconmensurables) cambios en los ciclos de las lluvias, inundaciones en unas partes, sequías en otras…en fin un registro que sólo parece provechoso para los noticiarios que parecen disfrutar con la transmisión de muerte y desolación en el planeta sin reflexión crítica y análisis profundo. (¿Para qué? han de decir quienes los manejan, de lo que se trata es de vender noticias).

Hay también algunos científicos que minimizan el problema y se refieren a que el calentamiento es parte de los ciclos de la tierra, hasta cierto punto naturales, ya que la atmósfera terrestre siempre tendrá gases de diferentes fuentes (volcánicas especialmente) que retendrán parte del calor solar. Dicen además que el planeta tiene una gran capacidad para realizar ajustes a los cambios ya que posee una gran capacidad autorreguladora, entonces equilibrará el calentamiento actual sin grandes problemas y lo que vivimos es sólo un período de ajuste.

La realidad es que si sometemos a debate la postura de unos y otros será muy difícil llegar a un consenso sobre qué acciones coordinadas tomar frente al fenómeno y sobre todo, con que premura se debe actuar. Se debe ir entonces más al fondo del asunto y asumir una perspectiva más amplia que incluya un análisis de lo que está en verdad sucediendo con el equilibrio planetario y nuestro papel en el como especie en crecimiento que incrementa constantemente sus demandas de espacio, energía y recursos en general.

Esta postura, que implicará plantear verdaderas soluciones, requiere al menos reconocer algunos hechos que parecen estar siendo corroborados por la evidencia científica:

1. Si bien el calentamiento puede ser un hecho cíclico y natural, las emisiones de contaminantes lo están acelerando notablemente, como de hecho la acción del ser humano acelera la extinción natural de las especies, la aparición de eras glaciales, ( en lugar de tardar 100 mil años en ocurrir pueden reducirse a 2000). Los trabajos de divulgación de David Attenborough proporcionan una abundante evidencia en este sentido.

2. El problema del calentamiento global está directamente relacionado con la globalización de la especie y su relación con el uso de la energía para lograrlo. Ésta más que una perspectiva meramente económica debe analizarse como una tendencia biológica. De no verse así nunca se comprenderá el problema en su verdadera dimensión: La supervivencia de la especie en condiciones de viabilidad y equilibrio planetario e incluso trans-planetario.

Y sobre este asunto crucial seguiremos desarrollando nuestro expediente la próxima semana.

Recomendamos la serie de vídeos documentales “Planeta Tierra” producidos David Attenborough, ilustran y aportan una visión integral sobre la realidad de la tierra y los desafíos de la supervivencia.

ZURIPANTO
Emisiones y comentarios calientitos serán bien recibidos en: eazuri@yahoo.com.mx

La nueva Guerra Fría y la amenaza del terrorismo nuclear

Libro 1, Folio 4, Páginas 14 y 15
En nuestro anterior expediente planteamos como el mundo parece estar en los albores de una nueva Guerra Fría, producto del resurgimiento de planes nucleares de varios países del mundo y en especial de la tensión EEUU-Rusia por el anuncio de esta última de la reactivación de su escudo de defensa.

Comentamos que esta nueva Guerra Fría, haciendo un símil con un western, no se daría entre dos superpistoleros que no se atreven, conociendo las habilidades del otro, a disparar, sino entre varios que se apuntan simultáneamente (Irán, Corea del Norte, Francia, hasta la India) y donde existe un riesgo mayor de que a alguno se le escape un tiro…y peor aún: de que un desconocido los embosque sin esperarlo, imaginarlo o siquiera saber como fue que se hizo del arma o armas.

Estamos ante la pregunta crucial ¿Es posible que un terrorista pueda obtener un arma nuclear y dirigirla contra algún objetivo civil de sus “enemigos”? Los datos al parecer son contundentes: Cada vez es más posible dada las condiciones de la globalización y el nuevo orden mundial y en unos 20 o 30 años el riesgo pudiera ser inminente sino se realizan ajustes en dicho orden que implica replantear instituciones, acuerdos e incluso pactos de equilibro geopolítico.

Partamos primero de una posibilidad cada vez mayor: El que un grupo terrorista más que robar pudiera fabricar un arma nuclear. Debemos en primer lugar apuntar que si bien el terrorismo nuclear fue durante décadas una distopía es decir, una utopía negativa, hoy en día la descentralización del conocimiento tecnológico que puede cada vez con mayor facilidad fugarse hacia grupos subversivos facilita que en un plazo no muy lejano un grupo pudiera construir una “mini-bomba” nuclear, que de hecho ya existen. Se requiere además poseer uranio o plutonio enriquecidos, he aquí otro hecho: cada vez la posibilidad de traficar con estos materiales se incrementa dada la fragilidad de la seguridad internacional fronteriza del mundo, con todo y 11 de septiembre. Basta comentar que según informes de La Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA) de 1993 a la fecha se han realizado 175 casos conocidos de tráfico ilícito de materiales nucleares y 201 de otros materiales radioactivos y aunque sólo 18 de estos casos incluían plutonio o uranio, cada vez será menos difícil obtenerlo dados los avances en medicina nuclear; pudiera incluso ser extraído en el futuro de hospitales o centros de investigación. De ahí la importancia cada vez mayor de custodiarlos como se hace con las centrales nucleares y núcleo-eléctricas del mundo y de crear una nueva guardia de seguridad internacional en materia nuclear.

Este es un tema central, no hay que olvidar que dada la importancia del problema y después de los atentados del 11 de septiembre cuando se detectaron movimientos de Al Qaeda (que presuponían que pudieran estar buscando obtener o fabricar armas nucleares dados los nexos de Afganistán con Pakistán que ya las ha fabricado), la ONU en el 2005 acordó la realización de una convención sobre Terrorismo nuclear. El problema central es que está organización se encuentra debilitada y requiere una refundación para en realidad poder incidir en la seguridad del planeta. Por otra parte debemos reconocer que 37 años después de la firma del Tratado de No Proliferación Nuclear las potencias sólo han cumplido parcialmente sus compromisos de desarme y ahora menos lo hacen. A su vez, La Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) inspecciona sólo a los países miembros que voluntariamente aceptan su supervisión, lo que en realidad es un sinsentido.

¿Qué hacer entonces? a modo de propuesta, sin ser amplios conocedores del tema, planteaos el instrumentar medidas urgentes para reforzar la seguridad del mundo. De entre varias posibilidades podemos destacar:

Urge que el consejo de seguridad de la ONU generé un nuevo dispositivo para poder intervenir países donde los gobiernos apoyen terroristas, (ya que con apoyo del estado es mucho más fácil construir una bomba nuclear) evitando que sea Estados Unidos el que los intervenga de forma unilateral, como sucedió con Afganistán. Además se requiere acordar que las inspecciones de control nuclear deben ser obligatorias.

Se requiere a su vez, un nuevo pacto de desarme de las potencias y las potencias emergentes que sea en realidad vigilado y supervisado por un nuevo organismo de seguridad internacional.

Se deben implementar mecanismos de seguridad en instituciones que operen con materiales radioactivos como hospitales y centros de radiología.

Deben incluirse en aeropuertos, aduanas y puertos dispositivos que no sólo detecten armas o droga sino material radioactivo que pudiera estar siendo sustraído.

De fondo y para que todo esto no sea una nueva “distopía”, se requiere revisar que en realidad lo que está fallando es el modelo geopolítico del planeta y resolver el problema entre el mundo árabe, el estado judío y occidente que pone cada vez más en riesgo la viabilidad de nuestra civilización. Estamos justo en el momento de buscar una refundación de esta, una nueva ilustración, por que de no ser así, quizá ahora ya no tengamos revolución francesa que nos salve. El destino entonces nos habrá alcanzado.

ZURIPANTO
Distopías, comentarios y utopías en eazuri@yahoo.com.mx

domingo, agosto 19, 2007

Confesiones

Me da un poco de pena decirlo, pero la verdad es que, de niño, estaba convencido de que ese sonido que escuchaba por las noches, al salir a la terraza, en casa de mis padres, provenía de la bóveda celeste.

En repetidas ocasiones volteé a ver aquel nítido cielo nocturno, pensando que el ruido de los grillos no era otra cosa que el extraño tintineo de las estrellas.

sábado, agosto 18, 2007

Viaje a GDL (3)

Guadalajara parece ser la misma que dejé hace, prácticamente, dos años. Continúa creciendo, algunos cambios cosméticos en las vialidades parecieran dar la idea de resolver el problema del tráfico, pero rápidamente se puede constatar que los costosos pasos a desnivel tan sólo cambian el problema de lugar y, en algunos casos, tan sólo unos metros. Por otra parte, la calle que fue parte central de nuestra historia en GDL, continúa su inexorable camino hacia la comercialización total de lo que antes fue una zona exclusivamente residencial.

Extrañamente, recorrer la ciudad no me ha producido emociones, pero mi vínculo con GDL está con las personas que la habitan. Decir "Guadalajara" es pensar en ellos. El simple hecho de saber que Mogambo estaba ahí le daba un valor agregado al viaje, independientemente de la parte de trabajo.

No tenía, siquiera, tres horas en la ciudad cuando ya estábamos reunidos frente al departamento. Fuimos de inmediato a entregar unas cosas al legendario edifico de Nelson y estando sobre la banqueta, frente al edificio, solté una carcajada, después de escuchar una de esas clásicas pendejadas que Mogambo dice con facilidad. Segundos después, Monsieur Robert estaba a un lado de nosotros. "Escuché tu risa y dije: esa risa yo la conozco". Nos saludamos. Nos contó una anécdota —muy buena, por cierto, pero cabe mejor en otro escrito— y se fue, dando por terminado nuestro fugaz encuentro. Mogambo me invitó un café mocha con una rebanada de un delicioso pay de manzana en un agradable Starbucks, ubicado frente a la Glorieta Minerva. Y así comenzaba mi día de actividades en la metrópoli; un día en el que me cruzaría con Ernie, Marina, también con clientes-amigos de hace años que me han buscado de nuevo, superando los prejuicios y el aspecto psicológico de trabajar de forma remota.

Después de un día ajetreado llegué ya tarde al departamento que Giuseppe me prestó. Es un lugar sobrio, sin TV o conexión rápida a internet (de cualquier manera, no poseo una portátil). Una extraña sensación de soledad me rondaba. Hice algunas llamadas: contacté a Anonymous; felicité a Janitzio por su cumpleaños el día 7; Pepenyel me contestó en Vallarta; los BF en Europa; Blanqui en Pto. Vallarta... Recordé que Ghalius había estado en GDL el día anterior. Permanecí un largo rato en el silencio. Intenté leer un poco. Mister me telefoneó. Charlé con ella acostado boca abajo sobre la cama. Después, dejé que el cansancio me venciera.

Los dos días restantes los puedo resumir rápidamente, para no hacer largo el cuento: JR y la calidez de su familia; Carol y nuestra amistad de años; la inesperada compañía de Lorraine; la oportunidad de comprar el regalo de Mister; Huber y un paseo inolvidable por Av. Vallarta en su Safari rojo. Paul Bunyan... Paul Bunyan siempre está trabajando. Por último, no conocí al bebé de Anonymous (pero el papá se tomó mis cervezas, de cualquier manera).

El círculo se cerró y me regresé con trabajo y una sensación que me ha llevado muchos días dejar atrás: la sutil e intermitente presencia de Miguel. Fui a visitarlo al hospital. Imposible verlo, por supuesto, pero tuve la oportunidad de charlar con sus padres. Pude grabarle un mensaje, a sugerencia de una amiga suya, quien portaba una grabadora consigo (fue liberador hacerlo). Lorraine fue una compañía importante esa tarde, "no te dé pena" me dijo al salir del hospital, mientras le comentaba que las lágrimas salieron solas y no pude detenerlas. "No se qué me pasó. Simplemente sucedió así", le dije, mientras hablábamos de la despedida, de la entereza, serenidad y fe inquebrantable que mostraban los padres de Miguel en tan difícil momento. Para mí todo era muy nuevo, muy reciente; ellos cumplían su treceavo día de esperanza, mientras yo estaba aún asimilando la noticia recibida dos días atrás.

Finalmente, mientras esperaba mi camión de regreso, en una solitaria estación de Periférico y Vallarta, sentí una ligereza que sólo se siente con el desahogo. Miguel me devolvió, en un par de días, algo que había perdido tiempo atrás: la capacidad de llorar. Abrazando mi maleta, disfrutaba de la temperatura perfecta, cuando la silueta de un autobús se aproximó en la oscuridad. Un solo pasajero en espera. Eran las 12:00 AM en punto. Al frente del camión se leía con claridad el letrero indicando la ruta a casa: una sola palabra, ocho letras, un viaje directo y sin escalas a la orilla del mar.

lunes, agosto 13, 2007

Viaje a GDL (2)

Despertamos todos de un sobresalto. La lluvia, que nos acompañó en gran parte del recorrido, provocó algunos deslaves ligeros, y en uno de ellos, las rocas alcanzaron a golpear la carrocería, produciendo un estruendo que recorrió el autobús por debajo. Permanecí despierto y concentrado en la carretera y observando la pericia del chofer, quien conducía con mucha seguridad mientras nos sorprendía una zona de neblina en el punto más bajo del tramo conocido como "Plan de Barrancas". La sensación de peligro, en medio de las curvas, era desconcertante; la densa neblina dejaba una visibilidad escasa, de apenas unos metros, pero el chofer parecía estar familiarizado con el camino. Tan pronto como comenzamos a ascender, la neblina desapareció de un metro a otro.

Más adelante, saliendo del sinuoso tramo, el autobús se detuvo; un colega estaba con 4 llantas ponchadas, producto de su encontronazo con las piedras de un ligero deslave. Nuestro conductor le prestó algo de herramienta antes de proseguir nuestro viaje. "Ya le avisé al patrón. No te preocupes, ya me mandaron las llantas" comentaba con gratitud el colega, mientras yo atestiguaba el momento, aletargado, queriendo dormitar.

Conforme nos fuimos acercando a la Perla de Occidente, la autopista parecía estar más seca y confiable. El chofer encendió la radio. Guadalajara no podía fallar: música ochentera en la radio: "life is life", de Opus (esa canción jamás, jamás fue de mi agrado). No pude dormir de nuevo. El paisaje fue volviéndose cada vez más familiar. La vegetación y el frío en la cabina acentuaban lo evidente del cambio geográfico: estábamos llegando a Guadalajara. El horizonte comenzaba a clarear y el tráfico a aumentar. Un letrero en la salida norte señala que Guadalajara tiene una población de 2 millones doscientos y tantos mil habitantes, si mal no recuerdo (Divagué sobre ese dato... mis cálculos de toda la zona metropolitana me llevan a creer que debe rondar los 6 millones, quizá más. Zapopan es un municipio casi del doble que GDL).

Alrededor de las 7:30 a.m., hora de la capital de Jalisco, el sol se asomó imponente sobre el horizonte. Nosotros transitábamos el Periférico, rodeados de autos que se movían como abejas. No pude evitar sonreír con cierto gusto al recordar mis tiempos en medio de este caos tan "ordenado"; es como si cada conductor pudiera leer con anticipación las temerarias maniobras del desesperado que viene al lado. El velocímetro del voluminoso autobús marcaba los 75 km/h, los tres carriles ocupados. Ya metidos en la frecuencia de la ciudad, el chofer trasladó el sonido de la radio a todo el camión, mientras nos acercabamos a la estación. Un pasajero chifló molesto por el diálogo entre la conductora y el conductor del programa mañanero, quienes hablaban de forma vulgar, según ellos muy "cool", intentando describir burdamente los atributos físicos de una "actriz" mexicana. El chofer puso, de nuevo, música ochentera. Casi al llegar, observé la interminable cantidad de autobuses estacionados por todos lados, mientras estábamos por concluir la travesía.

Al bajar del camión pensé en mi amigo Miguel. Ricardo me esperaba pacientemente en su auto, afuera del módulo 7 de la estación camionera.

Viaje a GDL (1)

Partí el miércoles pasado hacia Guadalajara. Salí de noche, solo. Mi asiento era el número 3. Iba al frente (Muchos temen viajar sentados allí... pero este comentario no viene al caso). Era una noche sin estrellas, lluviosa en gran parte del trayecto. Los faros del autobús iluminaban un camino oscuro, apenas discernible por el punteado reflejo de esas pequeñas marcas fosforescentes sobre el asfalto que nunca he sabido cómo se llaman. La línea blanca al centro del carril, a veces continua, a veces entrecortada, se perdía debajo del oscuro camino, mientras avanzábamos a una velocidad constante, sobre una solitaria autopista.

Un iPod Shuffle que Kik me prestó, me ayudó a perderme en la noche. En un principio, el apresurado playlist que había vaciado no parecía ser el adecuado; pulsé el botón, brincando de canción en canción, hasta que quedé anclado en "thru these walls", de Phil Collins. De pronto me fui derritiendo en la oscuridad, acurrucado entre dos pequeñas almohadas y un asiento reclinado al máximo, viendo tan sólo esa parte del camino que las luces podían iluminar, envuelto en la noche, viendo hacia adelante, repitiendo una canción con un sabor un tanto misterioso, hasta perder la percepción del tiempo, intentando no pensar y conciliar el sueño.

jueves, agosto 09, 2007

La nueva Guerra Fría

Folio 4, Libro 1, Páginas 13 y 14.
Hoy, cuando estamos rememorando los 62 años de las bombas que sacudieron el mundo y masacraron sin piedad a los civiles japoneses de Hiroshima y Nagasaky, le abrimos expediente a lo que se vislumbra como una posible nueva guerra fría.

Esta, a diferencia de la que se vivió durante la postguerra, no ocurrirá entre superpotencias que constituyeron ejes de poder, no sólo político y militar sino ideológico, que se tradujo en más de un momento como el de la crisis de los misiles de Cuba, en verdaderos momentos de tensión mundial a gran escala que no se han vuelto a vivir con esa intensidad. (Lo que más se aproximó fueron los días previos al estallido de la primera versión de la Guerra del Golfo).

Esta nueva Guerra Fría al parecer se producirá, asiendo un símil con el viejo oeste, ya no por dos superpistoleros que siendo los mejores no se atreven a disparar, sino por un encuentro de unos cinco gatilleros, no todos de primer orden, que se apuntan entre sí, sin atreverse a jalar el gatillo, aunque alguno de ellos pudiera tener una mejor y más poderosa arma.

Estos nuevos gatilleros son por lo pronto: Los Estados Unidos, Rusia, Corea del Norte e Irán, y en el corto o mediano plazo se les pudieran sumar Francia, China, Israel y la India, que ya tienen armas pero no las exhiben dentro de escudos o sistemas “listos para dispararse” y hasta —aunque la perspectiva es menos probable—, Brasil. En esta nueva guerra fría, que coincide con el debilitamiento de la ONU, los países se llaman sin mucho éxito a respetar acuerdos de desarme o pactos de seguridad, otros más se amenazan o se etiquetan como “ejes del mal”, como lo hacen los Estados Unidos ante la “amenaza” que representa —al menos para ellos— los programas nucleares de Irán y Corea del Norte y estos a tono responden calificando a los EEUU como el imperio de "los infieles"…y así seguirá la crónica de los ataques, que esperemos se queden sólo a nivel de desplantes verbales.

Esta nueva Guerra Fría, a diferencia de la que ya vivimos, se dará a tono con este nuevo orden mundial confuso y amorfo, en varios planos: uno parece ser el resurgimiento de la tensión del eje este-oeste, entre Rusia y los Estados Unidos, producto de una Rusia que parece comprender que puede recuperar gran parte de su influencia político-militar perdida tras la perestroika, (la semana pasada anunció Putin la reactivación de su escudo de misiles nucleares) otro, en el contexto que definió Samuel P. Huntington en su tesis sobre “El choque de las civilizaciones” donde más allá de lo político chocan dos cosmovisiones del mundo, afectadas por creencias religiosas deformadas que profetizan futuros dominados por reinos celestiales instaurados en la tierra: la Umma de Mahoma, y el “destino manifiesto” de los Estados Unidos. Y otra más en el surgimiento de polos económico-políticos que buscarán configurar sus influencias regionales e incluso sustentar regímenes totalitarios a toda costa.

En fin, una Guerra Fría de alta y compleja intensidad donde, a diferencia de la anterior, se vivirá quizá menos tensión directa pero si mayor probabilidades de que a alguno de los gatilleros, literalmente, “se le vaya un tiro”, por lo que urge un replanteamiento en los mecanismos de seguridad internacional que son insuficientes para mantener la estabilidad global.

Conclusión: Es imperante una refundación de la ONU y del consejo de seguridad internacional y/o un nuevo pacto ya no del Atlántico Norte, sino de los mares del mundo que pueda generar nuevas condiciones de seguridad para los ciudadanos del orbe, la mayoría pacifistas que no tenemos nada que ver con los asuntos de forcejeo político de los países y los oscuros intereses de los que ostentan el poder en ellos.

Hay no obstante, un problema más delicado, dadas las condiciones de fragilidad y debilitamiento de los estados en la sociedad globalizada y en red: la posibilidad de que en el corto o mediano plazos los grupos terroristas pudieran tener acceso a armamento atómico y utilizarlo contra algún objetivo estratégico para ellos. La factibilidad de este hecho, que al parecer sólo en las películas Hollywood hemos visto, lo analizaremos en nuestro siguiente expediente.

ZURIPANTO

Agradesco sus fríos (o calientes ) comentarios a: eazuri@yahoo.com.mx


Recomendable por aguda y polémica la lectura del “Choque de las civilizaciones” Samuel P. Huntington. Editorial Paidós. En sus diferentes ediciones.

miércoles, agosto 08, 2007

iMac, youMac, sheMacs

Los cuates de mac no se quedan en paz. No acaba uno de saborear lo nuevo, cuando ya te ponen una nueva tentación enfrente.

No te pierdas el teclado...

martes, agosto 07, 2007

Miguel

Mazatlán, Sin. Agosto 7, 2007.

Miguel:

Sé que visitas el muelle con cierta frecuencia y que estas lineas no las leerás en un buen rato, pero llegará ese día en el que puedas revisar la bitácora con detenimiento, por lo que me doy a la tarea de dejar este registro escrito —para eso son después de todo estos sitios—. Aprovecho para comentarte que, aunque el término blog es ya mundialmente aceptado, la palabra bitácora, en nuestro idioma, me parece en este instante lo apropiado, y ahora, más que nunca, le encuentro sentido. Bueno, bueno, pasemos a otra cosa, ya sabes que contigo puedo filosofar sobre la trayectoria de una mosca.

Me sorprendió mucho que no respondieras mi correo de la semana pasada, por lo que traté el día de hoy de encontrarte en tu celular. Por primera vez en mi vida escuché el mensaje "este buzón está al máximo de su capacidad", o algo así. A veces soy perseverante, por lo que marqué a tu casa y, en lo que claramente fue una llamada redireccionada, tu padre me contestó en el hospital. Hace una semana que estas ahí y yo no lo sabía.

Tu padre se ha portado como un caballero y con aplomo y serenidad me ha comentado lo sucedido la semana pasada. Me tomó por sorpresa. No es este el lugar apropiado para entrar en detalles, pero Mister y yo... pues, nos preocupamos mucho en un principio, pero conforme fuimos enterándonos de los detalles, una sensación de certeza nos invadió: habrás de sortear favorablemente estos tiempos. Giuseppe me llamó cuando supo que me acababa de enterar y estaba sorprendido de que no estuviera al tanto. Conversamos un rato y ambos reconocimos las cualidades de tu espíritu, ambos coincidimos en la sensación que nos embarga: es algo sutíl, inexplicable, pero estamos convencidos de que habrás de salir adelante muy pronto. Habrá de surgir aquello que te caracteriza. ¿Recuerdas la calcomanía que queríamos imprimir y colocar en nuestros autos? "No es fácil ser un Maorí"... No lo es, pero tú perteneces a esa casta de los que se atreven a hacer las cosas.

Hoy hablamos como locos Mister y yo; hablamos a solas en el cuarto, un par de oradores sin audiencia. Hablamos, pues, es la única forma de ser escuchados.

Ahora mismo es tarde. Me da pena telefonear a tu padre. Es una hora más tarde allá. Mañana temprano lo haré. Espero que ya hayas despertado.

JOE

sábado, agosto 04, 2007

Pasando la factura

La cita inconclusa de la semana pasada puede servir como referencia para el inicio de lo que ha sido la semana más complicada del año en lo económico.

La vida del freelance es un reto creativo en todos los sentidos. La independencia económica para un diseñador que trabaja por su cuenta no es cosa sencilla.

Y así, un anuncio para revista de circulación nacional ocupó buena parte de lunes y martes en correcciones y autorizaciones, pero el cobro del anuncio ha tenido un proceso más largo aún, tomando en cuenta que el trabajo quedó terminado hace una semana y que éste se llevo a cabo sin anticipo, dada la confianza existente entre las partes. Cabe aquí mencionar que en la negociación del precio hubo que hacer un ajuste del —¿estás sentado?— 35% a la baja, dado que, según las nuevas políticas de la empresa (el dueño ya no controla estas decisiones) todo trabajo entra a concurso entre una lista de proveedores. La experiencia y la calidad del trabajo es, con toda claridad, un asunto de poca o nula valoración. Pero como esto no era un asunto de orgullo sino de supervivencia, el ajuste se hizo de común acuerdo, no sin antes expresar algunos puntos de vista que tuvieron una recepción... digamos que discreta.

Hay clientes "chicos" y "grandes", pero un proveedor... es un proveedor. En las oficinas de contabilidad, el diseñador gráfico—representado estóicamente por su factura—, queda en el mismo nivel que un proveedor nacional o transnacional. Ante los ojos del contador, en la pila de pagos, ese proveedor, ese ente abstracto que quiere cobrarle a la empresa, puede entrar en el proceso de "recibimos facturas los martes y pagamos en 15 días" (Walmart y los gigantes de ese tamaño pagan a 90 días). Por lo que me vi obligado a solicitar amablemente a la contadora un caso de excepción, a través de una llamada telefónica.

La creatividad, eje de este trabajo, se ve tremendamente mermada cuando se tiene que pensar en sobrellevar los eventos del día. No se puede pensar cuando lo más elemental de la vida cotidiana no está resuelto del todo.

¿Cómo supera uno estos lapsos? Pues, yo, trabajando y dejando que el dinero no sea el epicentro de la vida —por favor, esto no quiere decir que hay que descuidarlo—. Es cierto que hasta el sabio maestro sale a cortar leña, pero lo hace a sus horas.

Cuando el dinero tiene una relevancia casi religiosa, una semana como esta puede mermar la salud, deteriorar muchas cosas o, como he podido ver en muchos casos, destruir una relación. Ser diseñador gráfico "indie" requiere mucho más que talento; exige el desarrollo de ciertas habilidades básicas que no se pueden ignorar (o negar con absurdos estereotipos).

Octubre 03, 2006

viernes, agosto 03, 2007

Un té helado

El día de hoy tenía una cita de trabajo con la directora y fundadora de una empresa que organiza eventos en esta región del país. Esperé por casi 50 minutos, hasta que terminé de leer las reseñas cinematográficas de la revista que llevaba conmigo, y me dí cuenta de que mi té se había terminado.

Pedí la cuenta. 14 pesos marcaba el ticket. La mesera bromeó conmigo acerca de esperar más tiempo. Le dije que pensaba que el plantón era por demás evidente.

Dejando de lado su cautivante presencia, la chica que nunca llegó tiene un importante curriculum, dirige su empresa, y veo en su proyecto un gran potencial. El diseño gráfico y los contactos que tengo, por los años involucrado en esto, creo que le pueden ser de mucha utilidad.

Según el correo que acabo de recibir, el siguiente té es doble... y corre por su cuenta. Después de la espera me queda claro algo: Oliver Stone parece salir bien librado con la nada fácil película de World Trade Center. Así son las apuestas creativas: una moneda en el aire.

Septiembre 25, 2006.

jueves, agosto 02, 2007

Anticipar

¿Cuántas veces he trabajado sin anticipo? No sé con exactitud cuántas, pero si sé que lo he hecho en múltiples ocasiones.

El anticipo ofrece la posibilidad de trabajar con cierta tranquilidad y claridad mental. La misma palabra en su definición lo dice: anticipar es hacer que algo suceda antes del tiempo señalado o esperable, o antes que otra cosa. Ese anticipo genera las condiciones básicas para desarrollar el trabajo en tiempo y forma; para que se resuelva en el lapso esperado o, incluso, antes.

Tengo muy vivo el recuerdo de una reunión de trabajo en unas oficinas lujosas en la ciudad de Guadalajara, hace muchos años atrás, donde fui testigo de una negociación poco usual sobre anticipos.

Estaban comenzando a comercializar lo que el día de hoy es un reconocido fraccionamiento de clase media alta. Sentados en una mesa ovalada se encontraban el director comercial del fraccionamiento, un reconocido acuarelista de Guadalajara junto con otros personajes del área administrativa y, por supuesto, yo. Se abordaron los temas de algunas publicaciones en prensa y revistas, así como el de seis acuarelas que habrían de pintarse para ser usadas en la campaña de lanzamiento, basadas estas en el proyecto arquitectónico y, por supuesto, en una buena dosis de imaginación por parte del acuarelista, ya que no existía nada, aún, fuera de los planos. El director comercial, muy entusiasmado por contar con los servicios del artista, le cuestionó amablemente sobre sus honorarios.

— ¿A cuánto van a ascender tus honorarios?
— 40 millones— respondió el acuarelista con mucha tranquilidad, abriéndose un breve espacio de silencio. El director estaba sentado, relajado, meditando antes de seguir haciendo preguntas (quisiera recordar que en el año de 1992 aún no se le restaban los tres ceros a la moneda, cosa que sucedería hasta el 93).
— ¿Y cuánto necesitas de anticipo?
— Yo necesito un 50% de anticipo. El artista necesita trabajar tranquilo— respondió de nuevo con una serenidad que bien podría esperarse de un maestro tibetano. Yo permanecía atento, siguiendo el diálogo como si fuera un peloteo de matchpoint.
— OK.... OK ¿Nos vas a dar recibos de honorarios?
— No, yo no manejo nada de eso— aclaró circunspecto el acuarelista. De nuevo hubo un breve instante de silencio, antes de que el directivo se dirigiera a la chica de administración que nos acompañaba en la mesa.
— Bien. A ver cómo le hacemos para registrar ese dinero. Prepárenle su anticipo— dijo, dando por terminado el asunto— Muy bien. Mañana puedes pasar por tu cheque.

Yo me quedé en silencio, sorprendido. Había presenciado una poco usual lección sobre anticipos y creatividad; sobre temperamentos y las ventajas de gozar de cierto grado de reconocimiento público.

A la distancia he valorado más esta anécdota. No se puede rendir al 100% cuando las cosas más básicas, escenciales, no están cubiertas. Hay que anticipar esas condiciones que merman la creatividad. Hay que hacer a un lado esa timidez que nos subyuga cuando una negociación comienza con "pues, no tengo mucho dinero ahorita, pero necesito que me hagas algo y es un tanto urgente".

Está otra anécdota fantástica de mi querido Volpi: el cliente, con una empresa sólida económicamente en aquel entonces, le sugería con cinismo que bajara su precio, a lo que Volpi contestó, en ese estilo livornés que le caracteriza: No. Tú te quedas igual de rico y yo igual de pobre.

Buena forma de anticiparse a un mal trato.

Octubre 29, 2006.

miércoles, agosto 01, 2007

El complot chino (2)

Folio 3, Libro 1, Página 2

La semana pasada, abrimos un expediente a lo Chino y a los Chinos. Tomamos de base la genial novela de Rafael Bernal “El complot Mongol” que de alguna manera fue entre profética y didáctica sobre el futuro del país en el que los chinos de repente aparecerían como omnipresentes en el comercio, en la política y hasta en la mafia. Apuntamos cómo parece irreversible que en 10 años, a lo mucho, China rebase el producto interno bruto (PIB) de Japón y se convierta en la segunda economía del mundo. Nos preguntábamos si sería factible que llegara a desbancar a los Estados Unidos como primera potencia económica del planeta. También, nos cuestionamos sobre qué papel le tocaría jugar a México en este nuevo escenario de crecimiento mundial en el que parece rezagarse como economía emergente, perdiendo competitividad.

Jugando a Filiberto García, el matón-detective de la novela de Bernal, lanzamos algunas hipótesis: Primero que a Estados Unidos, difícilmente, China lo desbancará, al menos en 100 años, esto se debe a que su PIB no depende de cuánto producen, sino de la venta de derechos sobre propiedad industrial e intelectual. Cabe mencionar que poseen 7 de cada 10 patentes o registros de derechos del mundo y que nadie como ellos invierten en “ciencia aplicada”, en conocimiento que se vuelve rentable en el corto plazo. Además, su idioma y expansión comercial constituyen el eje del imaginario simbólico del mundo moderno que incluso penetra cada vez más a las culturas orientales, eso también difícilmente será substituido por el idioma chino, tan impenetrable como otrora lo fue su muralla. Sin embargo, por la expansión comercial del más grande de los dragones del oriente, sí es previsible que en unos veinte años veamos un mundo de tres superpotencias: Estados Unidos, La Unión Europea (que cada vez en lo económico y político funge como una sola nación) y desde luego, China. Veremos cómo en las universidades de todo el mundo se comienza a estudiar idioma y cultura China —esta fascinante, por cierto—. Quizá nuestros nietos sean trilingües, hablen español, inglés y chino-mandarín o cantonés.

¿Y México?, qué le toca estratégicamente hacer en esta realidad. Tomaremos prestado —más bien contratado— a Filiberto García, para que, utilizando sus múltiples contactos, nos brinde la siguiente información. Juzgue usted el informe y perdone las reiteraciones lingüísticas despectivas de Filiberto. Ese es su estilo y ni modo de cambiarlo:

“Pinches Chinos, la verdad es que son una amenaza para el país, pero como esas de los cuentos de las abuelas y los políticos que para distraernos o manipularnos nos meten en la cabeza: que si el coco que si el chupacabras…pinche chupacabras. La verdad es que la única amenaza somos nosotros si no entendemos lo que debemos hacer y seguimos esperando que los que nos gobiernan resuelvan todo. Claro que no, ellos no lo resuelven. Yo estoy de ejemplo, siempre haciéndoles los trabajos sucios que ellos no se atreven a hacer. Incluyendo algunos muertitos de vez en cuando…Pinches muertitos, se te quedan ahí mirando nomás con esa cara de azoro final, del susto que les mete la muerte…bueno ya me estoy saliendo del tema, a lo que llego es que a México no le va ir eso de imitar a China, no tenemos ni la mano de obra ni las condiciones para ponernos a tratar de producir en masa para exportar a todo el mundo. Nos queda más bien seguir un camino propio y tomar lo que nos funcione de algunos modelos, como el de los Hindúes o Indios. Pinches hinduitos, la están armando bien, e incluso aprender de los mismos gringuitos, que para algo los tenemos de vecinos y los deberíamos aprovechar. Pinches gringuitos, luego es muy feo trabajar con ellos o a pesar de ellos, pero no hay de otra… a mi ya me ha tocado lidiar con su cara de siempre todo está “ok amigou”, cuando ya se hicieron cuates de tus enemigos, conspiraron contra su propio gobierno y cargan más muertitos en la pistola que yo viejas en mi conciencia…”

“Perdón ya me estoy saliendo de nuevo, para resumir: el camino propio consiste en aprovechar lo que mejor tenemos, que es nuestro sector de servicios. Ya debemos mandar al carajo ese mito de que somos un país agrícola o minero, al petróleo además le queda muy poco. Pinche petróleo, cuánta razón tenía el tal López Velarde cuando escribió eso de que el ‘niño Dios nos escrituró un establo y los veneros de petróleo el diablo’. Más bien necesitamos impulsar más nuestro turismo, nuestros servicios financieros, de comunicaciones y tantos otros que no vemos. En esto es donde podemos seguir a los hindúes y comenzar a desarrollar más eso que le dicen “outsourcing” y exportar con ventajas lo que podemos hacer más barato que otros y de la misma calidad, desde diseño gráfico, investigación de todo tipo ( yo les vendo eso a los gringos, rusos o judíos, total al que mejor pague) hasta administración de nóminas, contabilidad o comunicaciones. Podemos, por ejemplo, poner por el país centrales de atención telefónica o como les dicen a lo malinche: ‘Call Centers’, que operen para empresas de cualquier parte del mundo”.

“El problema para esto último, aquí hay que aprender de los gringos, es que requerimos tener más patentes y licencias propias, necesitamos que las universidades del país dejen de expedir licenciaditos, como esos que luego me contratan para hacer muertitos, y se pongan a invertir en investigación para tener programas de cómputo, sistemas y conocimiento que podamos, vender. No podremos ser ya una potencia en electrónica como Japón o Corea, pero si podemos entrarle fuerte en el área de tecnologías de la información y la comunicación. Pero ya hay que parar este desmadre y ponernos a invertir en serio en educación para la investigación. Lo malo es que ahí andan esos lidercillos sindicales y politiquillos de tercera obstruyéndolo todo…igual hago unos muertitos por ahí, que bien valdría la pena para el país, antes que al que maten sea a éste. Total, pinches muertitos…”

ZURIPANTO

Le dejo los comentarios a usted amable lector…