Elegía

Las olas acarician la arena con una quietud inusual; son mansas, pequeñas, discretas. Incluso su sonido es casi un susurro. El cielo está limpio. El sol brilla pleno.

Pienso en ti. Recuerdo tu voz.

La marea está baja; como si el océano entero estuviese retraído en paz, rindiendo un tributo en tu nombre.