Seis letras

Pasión. Seis letras.

Por instantes no puedo gobernar mi impulso y repito a solas tu nombre. Nadie me escucha. Lo digo con voz baja. Por fortuna, el murmullo del mar se vuelve mi cómplice y camufla mi delirio mientras camino sin rumbo fijo.

Anhelo. Seis letras.

Salen quedamente de mis labios, hilvanando suavemente tu nombre. La única forma de estar en paz es decirlo. Invocarlo. Aunque nadie me escuche. Es lo de menos.


Boceto sobre el espacio blanco (3)

Mehelevantadoestamadrugadaenbuscadereconciliarmeconelsueñoquehoy
meelude.Mehesentadoaescribirenunalibretaestaslíneas,iluminadoporlalámpara
demiescritorio,laúnicaluzencendidaeneldepartamento.Sigoaestashorasaún
tratandodenodejarunsoloespaciodeldíaenblanco,yaque,invariablemente,
enelmomentoquemepermitohacerunapausa,

apareces tú.