Dedee y la intuición

"¿Tienes un minuto? ¿Te puedes quedar un momento?", le dijo a Mister. Ya dentro del departamento, Dedee, quien se mueve con cierta dificultad, se sentó en las escaleras que conducen al segundo nivel, como suele hacerlo frecuentemente, y procedió a comentarle que se había negado a reconocerlo pero que era momento de hacer su testamento y poner sus cosas en orden.

Ella es una norteamericana retirada, vive sola, no tiene familiares y ha experimentado algunos malestares últimamente. Mister la ha acompañado en varias ocasiones al hospital del Seguro Social y siempre el parte médico ha resultado ser cosa de rutina: su artritis y algunos padecimientos propios de la edad, pero nada serio.

Lo que es un hecho es que fuma bastante, camina distancias cortas haciendo pausas intermitentes para recuperar el aliento y, según me lo acaba de confirma Mister, ha dicho que ese vicio no lo va a dejar. Lo único que desea con su testamento es que se respete su deseo y esos "palos viejos" (sus muebles) queden en manos de las personas que ella menciona en el archivo de Word. Ella está consciente de que un documento de esas características no tiene valor legal, pero el factor económico influye en su determinación de confiar en que se respetará la voluntad de su deseo escrito y que sus caseros no se quedarán con sus pocas posesiones materiales.

La conversación de Dedee con Mister me dejó reflexivo por otra razón distinta al testamento. El asunto trajo a mi memoria el recuerdo del doctor que atendió a mi abuela en sus últimos días: "Ellos saben", me dijo en aquella charla informal. De acuerdo con sus observaciones, al parecer, algunos ancianos podían intuir cuando el final de sus días se encontraba cerca. También, en ellos –como escuché en un documental hace unos días–, no existe ya el peso psicológico del futuro.

2 Response to "Dedee y la intuición"

  • Anónimo Says:

    ellos saben, mi viejo se vistió elegante, cenó con la familia y se fué a dormir,,, nunca cenaba con la familia y fue su despedida... por supuesto que ellos saben!!! yo lo único que se es que lo extraño a morir,
    un beso con sabor a mar hasta tu muelle,


  • Anónimo Says:

    ahora tu sabes que ellos saben, te dejo mi sabor a mar en tu muelle, recordando a mi viejo, extrañando sus consejos,


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